6 formas básicas de ocultar y recoger los cables en casa

Los cables sueltos siempre nos han traído de cabeza, y aquí os voy a dejar 6 formas de recogerlos y no tropezaros tanto con ellos. Hay muchas variedades, pero estas tendréis más que suficiente y son las más comunes.

En el mercado existen muchos productos y ha ido en crecimiento, teniendo en cuenta la demanda que hay con Internet, ADSL o Fibra, el teléfono fijo, el Smat TV o los portátiles. Y prácticamente a todos ellos, los tenemos en casa instalados. Está claro que se ha avanzado y mucho en las nuevas tecnologías, y requieren un buen cableado. Nos juntamos con tantas cosas, que cuando queremos darnos cuenta, han invadido nuestro territorio.

Antiguamente, en la época de nuestros padres esto no ocurría. Es nuestra generación la que empieza a sumar cada vez más aparatos que nos acerquen al mundo exterior. Y eso sin contar los cables de un flexo para el escritorio, los altavoces para escuchar música o el que necesitamos para cargar el móvil.

He hecho una pequeña lista, para solucionar este problema a aquellos que no os conformáis con poca tecnología en casa.

1. Regleta para cables. Voy a destacar la SIGNUM de Ikea, ya que es muy discreto y sencillo de colocar, si tienes un escritorio en casa. Tan fácil como ponerlo bajo la mesa y nadie más que tú sabrá que está ahí. También es una forma cómoda de conectar a una regleta y no tener que agacharte cada vez que enchufas algo. Se pueden encontrar de otros materiales y siguen quedando muy escondidos, detrás y a los lados de la mesa, por ejemplo.

Regleta SIGNUM de Idea para recoger cables.

Regleta de tela.

2. Cajas recoge cables. Existen varios en el mercado y es otra buena forma de quedar ocultados, como en una caja de decoración. Además, muchas de ellas tienen una superficie fácil de decorar con cintas adhesivas. Por ejemplo, tenemos la caja HAMA de Media Mark y la caja KVISSLE de Ikea, ambas a precios muy asequibles y con un bonito diseño. O también unas cajas por muy poco precio en AliExpress, como las de abajo de colores.

De izquierda a derecha: cajas de AliExpress, Ikea y Media Markt.

3. Canaletas para cables. Se pueden encontrar en numerosos comercios y páginas web, como Amazon. Los hay de diferentes grosores dependiendo del número de cables que vayan dentro. Es una forma muy buena para camuflar los cables de los televisores que van colgados a la pared.

Diferentes tipos de canaletas.

Antes y después de colocar una canaleta para cables.

4. Organizadores de cables en forma de tubo. Este tipo permite meter menos cables juntos, pero no deja de ser otra buena forma de tenerlos recogidos. Se venden por metro para que se corten a medida y son muy fáciles de colocar. Vienen enrollados y sólo hay que ir envolviendo los cables con ello.

Organizadores de cables en forma de tubo flexible y en diferentes colores.

5. Con objetos decorativos delante. Es una manera mucho más económica que las otras. Sólo hay que buscarse alguna caja o libros y utilizarlos a modo de tapadera para que no puedan verse. En este caso debe ser en un lugar cerrado o una estantería.

Ejemplo de cómo tapar los cables poniendo delante objetos de decoración.

6. Paneles de soporte para TV y cubre cables. Es la opción más cara de todas, pero si de verdad se quiere un acabado impecable y se cuenta con el presupuesto, merece la pena. Hay muchas empresas que lo hacen a medida y de diferentes materiales, colores y texturas. Puede llegar a ser una buena inversión, pero sobre todo para los amantes de los sistemas multimedia en el hogar.

Ejemplos de paneles para la zona multimedia.

Como veis son suficientes opciones las que pongo. Hay infinidad en la web, pero la intención es la de quitar de en medio los indeseables cables y la maraña que forman alrededor de nuestro espacio. Y después de ver esto, a recoger cables !! Os alegrará el día verlo todo ordenado.

Ganar espacio a un salón con un aire muy refrescante

El salón de una casa está destinado a los momentos de relax y confort, algo muy importante además a la hora de distribuir el espacio. Ya que, dependiendo del número de elementos que metamos aquí, ganaremos en mayor o menor medida. En este artículo os enseñaré cómo se le puede ganar espacio a un salón.

Es importante saber qué tipo de mobiliario introducir, colores o distintos elementos en su justa medida. Todo en conjunto nos mostrará una imagen más acorde con lo que queremos buscar. Por eso, os voy a mostrar un ejemplo de diseño de interiores en un salón, al que se le puede sacar mucho partido cambiando muchos factores.

Otra cosa  a destacar es la distribución los objetos, puesto que dependiendo de dónde colocar el sofá o el comedor, ganaremos más o menos espacio.

El que he tomado como referencia tiene un ventanal que ocupa la mayor parte de la pared y llega hasta el suelo, aportando gran cantidad de luz. El comedor, actualmente, se encuentra junto a este, mientras que la zona del sofá y multimedia la encontramos al entrar a la izquierda. La idea era la de cambiar una zona por otra y ver que espacio se ganaría.

Los dueños de esta estancia son una pareja de edad avanzada, cuyo deseo era la de cambiar el estilo y otorgarle un aire más fresco y juvenil, donde poder disfrutar de su tiempo libre. Sus gustos por la naturaleza y las plantas, así como las zonas de playa o montaña, me dieron la idea para recrear un lugar donde relajarse y pasar el día a día.

Al darle ese aspecto fresco y luminoso, aumentaría la sensación de mayor amplitud. Algo parecido a las casas que se encuentran cerca de la playa, rodeadas de zonas tropicales y donde uno puede relajarse con los colores de la naturaleza. De hecho, he conjuntado plantas con materiales naturales como la rafia, la madera o el cáñamo. Se puede apreciar en las lámparas, la bandeja de madera de la mesa de centro, las cajas de la consola a la entrada o las macetas.

Zona multimedia y de confort:

Aquí he escogido el sofá KIVIK de Ikea, en color beige y de tres plazas, junto con un reposapiés que lleva almacenaje debajo. También lleva cojines a juego: en amarillo, con hojas verdes y en blanco. Le acompaña una mesita de centro en color blanco, la KVISTBRO de Ikea, que hace las veces de almacenaje para mantas o lo que se quiera. La misma mesita, también en blanco, pero de menor tamaño, ha sido colocada en el lado derecho del sofá. Tiene la lámpara de trabajo TRAL de Ikea en blanco, para las horas de lectura o pasatiempos. La alfombra amarilla remata todo el conjunto, haciendo más acogedora esta zona. Se trata de la alfombra de Ikea STOCKHOLM.

Frente al sofá se encuentra el mueble de TV, con suficiente espacio para guardar las cosas, ya sea la vajilla, los libros o algunas cajas archivadoras. He tenido en cuenta los objetos que tiene el cliente que guardar, ya sean documentos, libros u objetos personales. El conjunto está formado por el sistema de almacenaje BESTA de Ikea, y he combinado el blanco y el nogal con tinte gris. Para dar la sensación de que hay más espacio, no he cerrado el mueble en sí. Sino que queda un hueco a la derecha, así se puede alumbrar el salón con una luz más tenue y acogedora, colocando una lámpara de ambiente.
 

Zona del comedor y entrada:

Para el comedor, he escogido una mesa cuadrada de cuatro comensales, con opción a abrirse en caso de visitas. La mesa es en blanco y madera clara, como el mueble del televisor, y las sillas dos en blanco y dos en amarillo. Son acolchadas y con patas de madera. En la pared he querido poner un palet blanco con plantas pequeñas, así se hace más agradable el rato en las sobremesas.

Frente a la mesa tenemos la zona de la entrada, donde he escogido una consola en blanco, en la que se pueden poner todo tipo de cajas y almacenar lo que se quiera. Hay 4 cestas de mimbre que combinan con el mismo tipo las lámparas del techo, del mismo material. La consola está coronada con un espejo grande en dorado viejo, que con los amarillos entonan perfectamente, además de darle al salón un aspecto más sofisticado. Está decorado con una serie de marcos para fotos, y en lugar de repartirlos por toda la estancia, los he juntado todos en un mismo sitio. Al haber un hueco al lado de la puerta, se puede permitir colocar un perchero, para que las visitas dejen sus cosas.

Para decorar con más plantas, he puesto tres grandes entre la consola y el mueble multimedia, cuyas macetas entonan con los colores del salón.

 

Paredes y techo:

En cuanto a las paredes, tampoco quería arriesgar con un papel pìntado, puesto que achicaría mucho el espacio. Para la pared de la TV he escogido un color blanco y para la del sofá un gris claro.

En la pared gris, tenía claro que quería realizar un conjunto de cuadros, en blanco, negro y con verdes. Se encuentran centrados entre el sofá y el comedor, pensando en distribuirlos lo mejor posible por la pared. Y las lámparas del techo son de mimbre, haciendo juego con el estilo tropical. Encima del sofá tenemos la lámpara SINNERLIG de Ikea, ligera y de color claro. Y en el comedor está la lámpara BÖJA de Ikea. del mismo material que la otra. Juntas conforman un conjunto fresco y  moderno, combinando muy bien con los tonos del sofá, la madera del mueble Besta y la mesa.

En general se ha ganado espacio al salón y ganado mucha más luz, gracias a los tonos claros del blanco, el amarillo y el verde. También se ve más acogedora la estancia gracias a las plantas, la madera clara o la alfombra amarilla.

Espero que os haya gustado este nuevo diseño, al que se le puede sacar mucho partido y sobre todo ganarle más espacio. No olvidéis comentar lo que queráis, y nos vemos en un próximo post.

 

 

Una cocina rústica preparada para este siglo.

De nuevo os traigo un post de diseño de interiores, esta vez el de una cocina de estilo rústico. Es otro caso práctico que he realizado y esta vez era para una familia de cuatro miembros. Las características que el cliente me pedía son las siguientes:

  • El comedor ha de ir integrado en la cocina, pero este comedor será privado y de uso exclusivo de los habitantes de la casa.
  • Actualmente habitan la vivienda una pareja y sus dos hijos.
  • Les encanta el estilo rústico. De hecho el resto de la casa está decorada con este estilo y quieren que la estancia responda al mismo.
  • A ser posible, quieren la instalación de una isla.
  • Las ventanas comienzan a una altura de 1.2 metros y llegan hasta el techo. 

Con la foto del plano de la cocina, lo primero que he hecho es llevarlo a cabo con el programa de diseño de interiores Sketchup Pro 2016-2017. Es con el que he trabajado en los dos proyectos anteriores y que podéis visitar en sus posts correspondientes:

Una vez he realizado el plano y montada toda la estructura de paredes, suelo, puerta y ventanas, me dispuse a componer la habitación con el estilo que el cliente me había pedido.

El estilo rústico en el diseño de interiores es un concepto que pretende traer el ambiente de los pueblos y el campo a las grandes ciudades. Se trata de una decoración cómoda y relajada, que ayuda a evadirse del ruido y el estrés que esta provoca. Por tanto, es una vía de escape para las personas que habitan estas casas, cuando llegan a su hogar y se encuentran en un ambiente familiar tranquilo y apacible.

Utiliza colores cálidos y neutros, propios de la naturaleza, pudiendo utilizarse tanto para suelos, paredes y muebles. También se pueden combinar con algún color más llamativo como el rojo o el azul, pero en pequeñas cantidades, como por ejemplo en accesorios (almohadas, cojines, platos y tazas, alfombras, percheros, etc). En cuanto a los materiales, se usan todos aquellos extraídos del campo como la madera, la piedra, el ladrillo o el barro. También la forja puede darle un aire más distinguido junto a los demás materiales. Y si es posible, dar un aspecto de imperfección a los acabados que recuerde a la fabricación artesanal.

Mi idea de cocina rústica era aquella que está hecha con muebles de madera natural, azulejos antiguos hidráulicos y piedra. Sin embargo, conociendo nuevos aspectos de la decoración más actual, y teniendo en cuenta que estamos en el siglo XXI, quería darle un toque más fresco y moderno, siempre dentro de lo tradicional.

Entonces me acordé de las cocinas blancas, muy en auge desde hace unos años, donde predominan el color blanco y los neutros. Y es que este estilo en las cocinas ha ido evolucionando de tal manera, que los materiales, como en el caso de la madera, están tratados con algún tipo de color. Se han ido modernizando dentro del mismo, pero sin perder la esencia.

Podemos encontrar cocinas blancas de estilo nórdico, más actual o clásicas. Al utilizar el blanco como color predominante, donde la luz que aporta a la estancia es tan agradable como un día de paseo por el campo. Esa es la idea principal que tenía para crear esta cocina, y así disfrutarla toda la familia, en un espacio acogedor, placentero, donde poder conversar a la hora del almuerzo, leer o jugar juntos.

Con todos estos datos ya podía ponerme manos a la obra y comenzar a trabajar en este nuevo diseño. Como siempre, comienzo desglosando por zonas la estancia para ir explicando todo lo que he realizado.

Para todo ello, he incorporado fotos de la cocina con imágenes en dibujo y renderizadas. De esta forma el cliente puede hacerse a la idea de cómo quedaría la cocina de manera más realista.

Paredes, suelo y techo:

Tenía claro el color blanco como base para todo. Lo mismo me ocurrió con el suelo, imitando al de las cocinas antiguas, con un aspecto desgastado y a la vez acogedor. En un principio escogí uno de baldosas hidráulicas inspirado en los años 30-40 y de estilo Art Deco, en blanco y negro. Pero a medida que avanzaba el diseño, pude ver que no me cuadraba con todo y no pretendía recargar la estancia con demasiados elementos que puedieran distraer.

Escogí finalmente una madera blanca para cubrir todo el piso, de aspecto un tanto desgastado, que aportara calidez, luz y que además aguantase el trasiego de personas.

En la pared quería combinar distintos materiales, como la piedra o el ladrillo. Busqué los que combinaran mejor con la madera del suelo y me decanté por un ladrillo blanco a media altura desde el suelo. El resto de la pared es en color gris muy claro. Y cerrando el conjunto, está el techo en color blanco.

Zona de cocina, fregadero y almacenamiento:

La cocina, en un principio, la quería haber colocado en forma de L para abarcar dos paredes distintas de la cocina. Haciendo pruebas y teniendo en cuenta que quería colocar una isla en medio, no me quedaba otra que situarla de una sola manera. Los muebles y los electrodomésticos están a lo largo de toda la pared frente a la puerta, puesto que es donde más metros hay. También deseaba una de las ventanas encima del fregadero o al menos que iluminara parte de esa zona.

Para los muebles escogí unos de estilo provenzal y clásico, en madera blanca y con molduras en las puertas. Es un estilo atemporal, nunca falla estéticamente y atrae mucho al cliente que le gusta el estilo rústico. La encimera es de madera natural de un color claro, que contrasta mejor con el blanco, haciéndolo más acogedor junto con el suelo. Además quería incluir una madera sin tratar en alguno de los elementos.

Encontré un fregadero en la biblioteca de Sketchup de estilo rústico como las casas de antaño, donde pueden verse incluso las cañerías de forja, pero de forma estilosa y bonita. Siempre me ha gustado el hecho de colocar el fregadero bajo una ventana, porque te aporta más luz natural para utilizarlo. Pero de todos modos quería que estuviera cerca del lavavajillas y el comedor, permitiendo enjuagar las cosas antes de meterlo todo y tener más cerca la mesa cuando se recoja.

En cuanto a los electrodomésticos, están el lavavajillas, el frigorífico, de tamaño familiar con doble puerta y dos hornos, incluidos en la parte posterior de la isla. El color es gris metalizado, al igual que la campana extractora y las tuberías del fregadero, Así no es todo totalmente blanco, sino que se diferencian de los muebles y aportan un toque de modernidad.

La parte de arriba de la cocina está formada por tres módulos de muebles blancos y con puertas de cristales, para darle más sofisticación a la estancia.

Zona del comedor e isla:

Esta zona la dividí en dos partes: el comedor y la isla. Ambas dejan un pasillo entre medias para que, al pasar por la puerta de entrada, no haya obstáculo alguno y se puedan mover los habitantes de la casa con total libertad y espacio.

Entrando a mano izquierda se encuentra la isla. El cliente pedía que, a ser posible, fuera instalada, aunque al no especificar si la quería con el fuego, me tomé la libertad de dejarla para preparar la comida. Encontré una isla preciosa que iba como anillo al dedo. Tiene dos hornos por un lado y por el otro unos cajones con departamentos para guardar los utensilios de cocina. La encimera es también de la misma madera que la otra. En la pared anexa le acompañan tres muebles provenzales y debajo unas estanterías para los platos, las tazas, los botes, etc. Por supuesto es una idea atractiva para el cliente y que pueda ver cómo quedaría. Siempre puede poner lo que desee, pero he colocado esos platos a juego con las tazas, de llamativos colores, puesto que pueden permitírselo gracias al blanco tan predominante en general.

Zona de comedor en modo dibujo y sin renderizar.

Imagen renderizada del comedor.

A mano derecha nos encontramos con el comedor. Escogí la mesa INGATORP de Ikea, en color blanco y que entona perfectamente con el estilo. Le acompañan cuatro sillas de modelos diferentes pero siempre acorde con la mesa. Son la silla NORRARYDINGOLF y la IKEA PS 2012, las tres de Ikea. Excepto una de ellas que es de la biblioteca de Sketchup. Todas son del mismo color que la mesa, además le quise incluír un banco, SIGURD de Ikea en color blanco también, y unos cojines a juego con otros elementos de la cocina (platos y tazas, marcos de fotos). Para hacer esta zona más confortable, puse una alfombra en color ocre, tonalidad similar a la madera de la encimera. La encontré en una tienda francesa de decoración, MAISONS Du Monde, y donde podéis echar un vistazo a su web. El comedor está cerca del fregadero para que a la hora de recoger los platos sea más fácil su acceso y al del lavavajillas.

Imagen del comedor en modo dibujo.

Como decoración he puesto dos cuadros a juego con una estantería debajo con libros. Se me ocurrió que también podría ser un lugar agradable donde pasar un rato leyendo o mientras se prepara la comida en el horno. Otra estantería con dos marcos de foto, un cuadro y un reloj adornan la pared del banco.

Iluminación:

Para ello quería distinguir la lámparas entre una zona y otra. En el comedor he colocado dos lámparas de Ikea HEKTAR, en color negro para dar más contraste con el blanco y simulando la forja.

Encima de la isla se encuentra una lámpara hecha con un tronco de madera, a la que están unidas una serie de bombillas y me pareció bastante apropiada. La encontré en westninthvintage.com, una tienda online de lámparas muy exclusivas y artesanales.

Finalmente escogí una última lámpara que ubiqué debajo de la ventana del fregadero, del mismo estilo que la de la isla. Pensé que quizás vendría bien que esta zona estuviera bien alumbrada por las noches, además de las otras lámparas.

No obstante, la cocina en blanco la realicé de esta manera, para poder captar la mayor cantidad de luz natural posible durante el día, sin tener que utilizar la artificial.

En términos generales, tengo que decir que he disfrutado mucho con este diseño. El hecho de trabajar con el blanco, me ha dado libertad a la hora de poder combinarlo con otros colores más llamativos o bien con tonos que se asemejen. Tomé la decisión de cómo iban situadas las cosas teniendo en cuenta el espacio y aprovechándolo al máximo, para poder colocar la isla.

La sensación al entrar en esta estancia es la de una total tranquilidad y calma, donde poder relajarse con la familia y que todo el mundo sea partícipe de la misma.

Espero que os haya gustado este nuevo post y pronto volveré con nuevas ideas y diseños. Y no olvidéis vuestros comentarios como siempre, me pueden ayudar mucho vuestras ideas.

 

 

 

 

 

 

 

Diseño de un salón minimalista para una pareja

Comienzo un nuevo post y dentro de una nueva categoría: Diseño de interiores para el hogar. Esto quiere decir que cada artículo estará relacionado con una estancia diferente de la casa: salón, dormitorio, cocina, baño, patio, etc. 

Así pues, quiero empezar con el diseño de un salón que he realizado para mis prácticas en el máster que estoy cursando. Si de paso os sirve de inspiración, ¡mejor! 🙂

Antes de empezar cualquier proyecto, lo primero que tienes que saber son las necesidades del cliente. En este caso se trata de una pareja que nos pide lo siguiente:

 

  • Actualmente habitan la vivienda solo ellos, pero suelen recibir visitas frecuentemente.
  • Quieren que el comedor se encuentre en la misma estancia que el salón,es decir, que esté integrado.
  • Para ellos, la chimenea es un aspecto fundamental en un salón y ofrecen total libertad para instalarla donde se prefiera.
  • A ambos les encanta el estilo minimalista.
  • Los ventanales ocupan toda la altura del espacio.

 

El plano del salón mide 3,5 metros de ancho por 8 metros de largo, con una puerta corredera de 2 metros de ancho y  2 ventanales a cada lado de la habitación.  Aquí dejo una foto general del mismo para que te puedas hacer una idea. En total, el espacio del salón es de unos 25 m² habitables.

Plano

De nuevo he utilizado Sketchup Pro 2016 para este diseño. Será el programa que utilice habitualmente, ya que me otorga una serie de ventajas que otros no dan. Aparte, no devora tanta memoria RAM del ordenador como Autocad y por eso puedo trabajar mejor con él.

Al igual que en el anterior post de la habitación para dos niñas pequeñas, hay que saber acerca de todo aquello que abarca el diseño minimalista, como viene siendo el caso.

El minimalismo se caracteriza por la simplicidad extrema en cada elemento, por los espacios amplios, las líneas puras, los colores básicos (predominando el blanco, combinándolo con el negro y generando gama de grises) y composiciones geométricas sencillas. En general, busca en todo momento el equilibrio y la armonía, cuyo lema es «menos es más».  Los materiales que se utilizan son casi siempre la piedra, el bronce, el mármol, el acero cromado o las maderas nobles.

Su origen procede de finales de los años 60 en Nueva York, gracias a las ideas del arquitecto alemán Ludwing Mies Van Der Rohe y uno de los más influyentes del siglo XX. Dió forma a sus ideas como director en la Escuela de Arte y Diseño de las Bauhaus en Alemania. Durante la segunda guerra mundial se vio obligado a emigrar a EE.UU. y fue allí donde desarrolló el minimalismo y donde continuó su trabajo como arquitecto. Será en los años 70 cuando este movimiento alcance su madurez.

Ludwig Mies Van Der Rohe y uno de sus proyectos

Ludwig Mies Van Der Rohe y algunos de sus proyectos de la época.

Con toda esta información, me voy a ocupar de dividir por zonas el salón y dar una explicación de cómo lo he ido desarrollando. En términos generales, he optado por el blanco como color base para los muebles, combinándolos con la madera y tonos grises con colores tierras. De esta manera ayuda a suavizar la luz de la estancia y que no quede tan plana y simple.

Zona de ocio y descanso:

Mirando por internet, te das cuenta de la variedad de elementos y de muebles que hay para el diseño minimalista, con una gran gama de colores a escoger. Sin embargo, tenía bien claro el tono a elegir para el sofá. Ya que hablamos de una pareja joven a la que le encanta recibir gente y no tiene hijos, cabe esperar que sean muy cuidadosos con el aspecto de su casa y sin niños que puedan manchar nada a su alrededor. Con lo cual, el color blanco sería el protagonista en este episodio, ya que es el mejor para la combinación de los elementos.

Como expliqué en posts anteriores, en Sketchup tienes toda una biblioteca online con la que trabajar a la hora de elegir muebles, incluidos una gran parte de IKEA. Así como muchos otros modelos que puedes descargarte en tu ordenador, creados y diseñados sin ánimo de lucro por miles de usuarios para que nosotros podamos disfrutarlo.

Detalle del sofá

Vista de los cuadros

Este sofá lo vi en la biblioteca y me encajaba perfectamente con la idea. Se trata del sofá de IKEA de la serie Karlstad de tres plazas, y que en la web aparece a la venta sólo en color gris. Gracias a su tamaño pueden sentarse varias personas sin que la falta de espacio en el mismo incomode al resto.

Como mesa de centro elegí un modelo cuadrado diseñado por un usuario. Está realizada en madera y aluminio, muy acorde con el estilo.

Acompañando al sofá, he incluído dos puffs redondos en tela gris y otro de forma rectangular en blanco. Ambos son diseños de otros usuarios.

Detalla de los puffs y la mesa de centro

He terminado decorando la pared con tres cuadros de dibujos geométricos y una lámpara de «Gooseneck» para dar ambiente, o lo que es lo mismo, lámpara de «cuello de cisne». El modelo está creada por KARE Design España.

Zona multimedia con chimenea:

Uno de los requisitos que pedía el cliente era tener una chimenea, con total libertad para instalarla donde prefiriese. Estuve valorando chimeneas de manera individual, pero me decanté por este modelo integrado en el mueble para la televisión. Además tiene la ventaja de venir con almacenaje integrado en la parte inferior. Tenía claro que la chimenea quería ubicarla frente al sofá, desde el cual poder observarla y disfrutarla en momentos de relax. 

Los colores, grises y blancos, entonan con el resto de la estancia. También puse un televisor con dos altavoces para los ratos de cine en compañía.

Zona multimedia

Zona del comedor:

Para este espacio había pensado en una mesa no muy pequeña, donde pudiesen caber unos seis comensales, puesto que el cliente recibe visitas a menudo. Probé con una mesa redonda, pero no me gustaba como encajaba con el resto de elementos, y tampoco encontraba las sillas adecuadas. Hasta que vi este conjunto completo realizado por uno de los diseñadores de Sketchup que venía como anillo al dedo para el salón. Solamente le cambié el material a las patas de la mesa, poniéndolas en madera para combinar con el almacenaje de la pared.

 

Imagen del comedor

Vista del salón desde el comedor

 

No podí olvidarme de la iluminación. En este caso opté por tres lámparas muy sencillasen tonos ocres y de tela de rejilla. De esta manera la luz pase a través de ellas, dando la sensación de ligereza.

Además, para acompañar esta zona, puse una composición de cuadros con diversos temas en una de las paredes y rematados con tres pequeños focos encima para hacerlos protagonistas.

Cuadros del comedor

Zona de almacenaje:

El mueble de almacenaje ubicado al lado del comedor, le servirá al cliente para guardar todas las cosas que utilizan para el salón-comedor (platos, vasos, mantelería, etc). Al ser minimalista, trato de no sobrecargar mucho la estancia con objetos, pero también soy consciente de que necesitan un lugar donde almacenar las cosas.

He tomado el modelo BESTA de Ikea en color blanco, con las puertas de la misma madera que las patas de la mesa. Esta serie está siendo muy utilizada por miles de familias en los salones de sus hogares, ya que es un mueble muy versátil, va bien con todo y es bastante económico (ya sea en un dormitorio o en un salón).

detalle de la mesa auxiliar

Vista del mueble de almacenaje y mesa auxiliar

Además de este mueble y el de la TV, he colocado un pequeño mueble auxiliar al lado del sofá, para guardar las revistas o los juegos de mesa, por ejemplo. Es decir, todo aquello al alcance del cliente en sus momentos de descanso. Además lo completé con la lamparita KLABB de Ikea, por si necesitan una luz más íntima para leer. El diseño del mueble encaja muy bien por el estilo años 60 y el rojo del interior, que aporta un toquecito de contraste a todo el espacio.

Paredes, suelo y techo:

El tema del color en las paredes y el techo es muy diverso, ya que existe un gran abanico de tonalidades. Y sobre todo para este estilo, que utiliza mucho la escala de grises, los colores tierras, el blanco y el negro. Aunque siempre se le puede añadir un ápice de color si se desea, pero en pocas dosis, porque si no, no sería minimalista. 

Para las paredes, teniendo en cuenta la cantidad de luz que penetra en el salón, te puedes permitir poner un color un poco más oscuro (ya que la luz lo absorbe). No obstante, y haciendo varias pruebas, me he decidido por un gris claro que resalta lo suficiente a los blancos. 

Para el suelo he escogido una moqueta que cubre toda la superficie en color beige, que destaca con los grises. De esta manera, se hace más acogedora la sala junto con la calidez de la chimenea.

Por último, el techo lo dejé en color blanco y le he incluido una lámpara de madera par la zona de descanso.

Vista desde la zona de descanso hacia el comedor

Las ventanas cumplen con que lo que me piden, que ocupen todo el espacio de la habitación. La carpintería es de madera y les he añadido una persiana vertical para que la luz no incida directamente. De todos modos, en las fotos he dejado un ventanal con persiana y otro sin ella para ver la diferencia.

La puerta según el plano es corredera y encontré una, también de madera, que conjunta con las ventanas.

En términos generales y como puedes ver, he diseñado un salón-comedor que recuerda mucho a la estética de los años 70. Y por supuesto sin olvidar lo más importante: cumplir las necesidades del cliente.

Espero que te haya gustado y ya sabes, siempre serás bien recibid@ con cualquier duda o sugerencia que desees comentarme 🙂

Un saludo y volveré pronto con otro nuevo post de diseño de interiores para el hogar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Decoración de habitación infantil: dos niñas en 15 metros

Vista desde arriba

 

Con motivo de uno de mis trabajos de final de Máster en Diseño de Interiores, he querido colgar aquí este proyecto para daros algunas ideas de decoración de interiores. Se trata de una habitación para dos niñas de 5 y 7 años respectivamente, en el que el cliente me pide lo siguiente:

 

  • Debe disponer de un escritorio que permita a las niñas estudiar.
  • Se requiere de amplio espacio de almacenaje.
  • A ser posible, que exista un pequeño espacio de juego.
  • Quieren un dormitorio con colores vivos y alegres.
  • La ventana debe empezar a una altura de 1m. y llega hasta el techo.
  • Todo ello en un espacio de 15m².

 

vista en planta

 

El programa informático que he utilizado es el Sketchup Pro 2016, que me ha facilitado mucho el trabajo, ya que, es una herramienta de dificultad media y tiene una extensa biblioteca de muebles, texturas, materiales y colores.

Lo primero que hice fue documentarme sobre las cosas que les gustan a las niñas de esa edad. Descubrí que en cuanto a los colores vivos, son sobre todo los tonos pastel los que más les llaman la atención. No hay que olvidar que fiebres como las de Frozen, en edades comprendidas entre los 4 y 6 años, han calado y mucho en las nuevas generaciones. Así pues, me inspiré un poquito en este tema en el que se utilizan colores como el malva, celeste, rosa o blanco.

No obstante tenía que pensar también en la niña de 7 años, ya que con esa edad se tienen otros gustos diferentes a los 5 años. Por eso mi idea era la de introducir un tono de verde, por ejemplo, para que no todo fuera de rosa y azul. Aunque sabía que iría cambiando de tema conforme avanzara en el diseño.

 

Lugar de descanso:

 

Litera vista desde la pared opuesta

 

Debido al poco espacio y que se trataban de dos niñas, la mejor forma de ubicar las camas era, sin duda, utilizando una litera. Creé una paleta de colores a partir de una que encontré en la biblioteca de Sketchup, con verde, turquesa y rosa, en tonos pastel. Estaba formada por dos camas con una escalera para subir al segundo nivel, unos cajones extraíbles debajo de la cama inferior y los pies de la cama estaban rematados con una estantería con huecos para colocar cosas (parecida a la estantería EXPEDIT de Ikea). Cada balda y cada cajón tenía uno de estos tres colores combinándose entre ellos.

 

detalle de la litera

 

Como mesa de noche elegí dos baldas sencillas de color blanco modelo LACK de Ikea. La más pequeña al lado de la cama inferior y que, al ir colocada directamente a la pared, crea la sensación de un mayor espacio (además de esta forma es posible abrir el cajón de la cama inferior). Sobre ella puse una lámpara de noche LAMPAN también de Ikea, de color rosa.

El  sitio donde colocaría la litera sería entrando a la derecha, ya que fui probando diversas posibilidades y esa era la mejor teniendo en cuenta todo el espacio.

 

Almacenaje para la ropa:

A partir de esos colores me inspiré para todos los demás muebles. Busqué un armario y una cómoda para la ropa en esos tonos, como la gama STUVA de Ikea para niños, en las que las puertas y cajones de colores se combinan con el blanco. Así hice con todo lo demás, escoger muebles blancos para darles luego un toque de color con los taburetes, las cajas, los cajones y los accesorios. Me pareció buena elección colocar estos muebles entrando a la izquierda, puesto que la zona de estudio estaba mejor ubicada al lado de la ventana.

 

Vista del armario y zona de juego

 

Zona de estudio:

Como tenía que haber una zona de juego y otra de estudio pero el espacio no era muy amplio, lo que hice fue conjuntar ambas cosas en el mismo lugar, pero sin que se entorpecieran.

 

detalle del escritorio

Otro detalle del escritorio y parte del almacenaje para juegos

 

Para la zona de estudio elegí el escritorio con tablero extraíble de Ikea MALM, colocado en la pared entre la ventana y la litera. Le añadí dos taburetes verdes a juego con la cama, una caja azul para guardar objetos y dos flexos con un ordenador portátil, y así poder ver cómo quedaría el resultado. También coloqué dos estanterías LACK de Ikea encima, para uso de libros, cuadernos o algún adorno. Aproveché la balda para poner otra lámpara de noche para la cama superior, la misma que la de abajo.

 

Zona de juego:

Escogí la combinación de almacenaje TROFAST de Ikea, cuyos colores iban perfectamente con todo el conjunto de la habitación (no obstante yo cambié el color de tres cajones para ver cómo combinaba). Uno de ellos lo situé justo después de la mesa de estudio y el otro al lado del armario y la cómoda. Al ser un mueble bajo permite que las niñas se sienten y generar un espacio menos agobiante. De esta manera, tienen almacenaje de sobra para guardar sus cosas.

 

vista de la zona de juego

 

Además escogí el conjunto MAMMUT de Ikea, formado por una mesa redonda con dos sillas (ambas de color blanco) y dos taburetes verdes, muy usado para las habitaciones de los pequeños, donde podrán dibujar, jugar y colorear cómodamente todo lo que quieran. La ubicación ha sido la del espacio libre que quedaba en medio de la habitación.
Vista de frente de la mesa con las sillas

Vista aérea de la alfombra

 

Como remate final le puse una alfombra de uno de los personajes más entrañables, la rana Gustavo de Barrio Sésamo, que combina perfectamente con las tonalidades verdes y rosas. La alfombra además es un elemento muy importante puesto que a los niños les gusta mucho jugar tirados en el suelo y eso les da más libertad. Es una manera de no preocuparse de que se manchen por el suelo y hace la estancia mucho más acogedora.

 

Para las paredes:

Elegí un color más neutro, el gris, tanto para la pared de la litera como la de la ventana, en contraste con los colores vivos. Las otras dos paredes son de papel pintado, formando dibujos geométricos en tonos rosas y dentro de la gama de los grises. Todas la paredes en conjunto crean un espacio un poco más sofisticado y no tan infantil, que era la idea que andaba buscando.

 

Vista general de la pared del cuadro

 

Coloqué también un cuadro de la biblioteca de Sketchup de un retrato con mariposas, los tonos combinaban bien y no hacía tan aburrida la pared gris. Al lado del cuadro y en la pared opuesta puede verse un espejo alargado que ayuda a crear una estancia más amplia y las niñas lo pueden utilizar para vestirse.

 

Para el techo:

Por último escogí una lámpara del tipo araña, de colores muy alegres y que entonaba muy bien con el resto de la estancia. Además le daba un toque de magia y glamour como en las películas Disney, de las que me considero muy fan y me inspiran en todo lo que se refiere al mundo infantil. El techo estaría pintado en color blanco para unificarse con las paredes.

 

Detalle de la lámpara

Otra vista de la lámpara

 

El resto de accesorios como las lámparas de noche o el oso de peluche no son más que objetos para que el cliente se haga a la idea de cómo puede quedar rematada la habitación. Lo que está claro es que cada niño tiene sus cosas (juguetes, peluches, etc.) y en eso sólo pueden aportar ellos para terminar de decorar la estancia.

Espero que te haya gustado el post, además abajo puedes dejarme alguna opinión si lo deseas y participar de las distintas ideas, cómo lo cambiarías, si lo llevarías a cabo en casa o no, etc.