Una cocina rústica preparada para este siglo. 4


De nuevo os traigo un post de diseño de interiores, esta vez el de una cocina de estilo rústico. Es otro caso práctico que he realizado y esta vez era para una familia de cuatro miembros. Las características que el cliente me pedía son las siguientes:

  • El comedor ha de ir integrado en la cocina, pero este comedor será privado y de uso exclusivo de los habitantes de la casa.
  • Actualmente habitan la vivienda una pareja y sus dos hijos.
  • Les encanta el estilo rústico. De hecho el resto de la casa está decorada con este estilo y quieren que la estancia responda al mismo.
  • A ser posible, quieren la instalación de una isla.
  • Las ventanas comienzan a una altura de 1.2 metros y llegan hasta el techo. 

Con la foto del plano de la cocina, lo primero que he hecho es llevarlo a cabo con el programa de diseño de interiores Sketchup Pro 2016-2017. Es con el que he trabajado en los dos proyectos anteriores y que podéis visitar en sus posts correspondientes:

Una vez he realizado el plano y montada toda la estructura de paredes, suelo, puerta y ventanas, me dispuse a componer la habitación con el estilo que el cliente me había pedido.

El estilo rústico en el diseño de interiores es un concepto que pretende traer el ambiente de los pueblos y el campo a las grandes ciudades. Se trata de una decoración cómoda y relajada, que ayuda a evadirse del ruido y el estrés que esta provoca. Por tanto, es una vía de escape para las personas que habitan estas casas, cuando llegan a su hogar y se encuentran en un ambiente familiar tranquilo y apacible.

Utiliza colores cálidos y neutros, propios de la naturaleza, pudiendo utilizarse tanto para suelos, paredes y muebles. También se pueden combinar con algún color más llamativo como el rojo o el azul, pero en pequeñas cantidades, como por ejemplo en accesorios (almohadas, cojines, platos y tazas, alfombras, percheros, etc). En cuanto a los materiales, se usan todos aquellos extraídos del campo como la madera, la piedra, el ladrillo o el barro. También la forja puede darle un aire más distinguido junto a los demás materiales. Y si es posible, dar un aspecto de imperfección a los acabados que recuerde a la fabricación artesanal.

Mi idea de cocina rústica era aquella que está hecha con muebles de madera natural, azulejos antiguos hidráulicos y piedra. Sin embargo, conociendo nuevos aspectos de la decoración más actual, y teniendo en cuenta que estamos en el siglo XXI, quería darle un toque más fresco y moderno, siempre dentro de lo tradicional.

Entonces me acordé de las cocinas blancas, muy en auge desde hace unos años, donde predominan el color blanco y los neutros. Y es que este estilo en las cocinas ha ido evolucionando de tal manera, que los materiales, como en el caso de la madera, están tratados con algún tipo de color. Se han ido modernizando dentro del mismo, pero sin perder la esencia.

Podemos encontrar cocinas blancas de estilo nórdico, más actual o clásicas. Al utilizar el blanco como color predominante, donde la luz que aporta a la estancia es tan agradable como un día de paseo por el campo. Esa es la idea principal que tenía para crear esta cocina, y así disfrutarla toda la familia, en un espacio acogedor, placentero, donde poder conversar a la hora del almuerzo, leer o jugar juntos.

Con todos estos datos ya podía ponerme manos a la obra y comenzar a trabajar en este nuevo diseño. Como siempre, comienzo desglosando por zonas la estancia para ir explicando todo lo que he realizado.

Para todo ello, he incorporado fotos de la cocina con imágenes en dibujo y renderizadas. De esta forma el cliente puede hacerse a la idea de cómo quedaría la cocina de manera más realista.

Paredes, suelo y techo:

Tenía claro el color blanco como base para todo. Lo mismo me ocurrió con el suelo, imitando al de las cocinas antiguas, con un aspecto desgastado y a la vez acogedor. En un principio escogí uno de baldosas hidráulicas inspirado en los años 30-40 y de estilo Art Deco, en blanco y negro. Pero a medida que avanzaba el diseño, pude ver que no me cuadraba con todo y no pretendía recargar la estancia con demasiados elementos que puedieran distraer.

Escogí finalmente una madera blanca para cubrir todo el piso, de aspecto un tanto desgastado, que aportara calidez, luz y que además aguantase el trasiego de personas.

En la pared quería combinar distintos materiales, como la piedra o el ladrillo. Busqué los que combinaran mejor con la madera del suelo y me decanté por un ladrillo blanco a media altura desde el suelo. El resto de la pared es en color gris muy claro. Y cerrando el conjunto, está el techo en color blanco.

Zona de cocina, fregadero y almacenamiento:

La cocina, en un principio, la quería haber colocado en forma de L para abarcar dos paredes distintas de la cocina. Haciendo pruebas y teniendo en cuenta que quería colocar una isla en medio, no me quedaba otra que situarla de una sola manera. Los muebles y los electrodomésticos están a lo largo de toda la pared frente a la puerta, puesto que es donde más metros hay. También deseaba una de las ventanas encima del fregadero o al menos que iluminara parte de esa zona.

Para los muebles escogí unos de estilo provenzal y clásico, en madera blanca y con molduras en las puertas. Es un estilo atemporal, nunca falla estéticamente y atrae mucho al cliente que le gusta el estilo rústico. La encimera es de madera natural de un color claro, que contrasta mejor con el blanco, haciéndolo más acogedor junto con el suelo. Además quería incluir una madera sin tratar en alguno de los elementos.

Encontré un fregadero en la biblioteca de Sketchup de estilo rústico como las casas de antaño, donde pueden verse incluso las cañerías de forja, pero de forma estilosa y bonita. Siempre me ha gustado el hecho de colocar el fregadero bajo una ventana, porque te aporta más luz natural para utilizarlo. Pero de todos modos quería que estuviera cerca del lavavajillas y el comedor, permitiendo enjuagar las cosas antes de meterlo todo y tener más cerca la mesa cuando se recoja.

En cuanto a los electrodomésticos, están el lavavajillas, el frigorífico, de tamaño familiar con doble puerta y dos hornos, incluidos en la parte posterior de la isla. El color es gris metalizado, al igual que la campana extractora y las tuberías del fregadero, Así no es todo totalmente blanco, sino que se diferencian de los muebles y aportan un toque de modernidad.

La parte de arriba de la cocina está formada por tres módulos de muebles blancos y con puertas de cristales, para darle más sofisticación a la estancia.

Zona del comedor e isla:

Esta zona la dividí en dos partes: el comedor y la isla. Ambas dejan un pasillo entre medias para que, al pasar por la puerta de entrada, no haya obstáculo alguno y se puedan mover los habitantes de la casa con total libertad y espacio.

Entrando a mano izquierda se encuentra la isla. El cliente pedía que, a ser posible, fuera instalada, aunque al no especificar si la quería con el fuego, me tomé la libertad de dejarla para preparar la comida. Encontré una isla preciosa que iba como anillo al dedo. Tiene dos hornos por un lado y por el otro unos cajones con departamentos para guardar los utensilios de cocina. La encimera es también de la misma madera que la otra. En la pared anexa le acompañan tres muebles provenzales y debajo unas estanterías para los platos, las tazas, los botes, etc. Por supuesto es una idea atractiva para el cliente y que pueda ver cómo quedaría. Siempre puede poner lo que desee, pero he colocado esos platos a juego con las tazas, de llamativos colores, puesto que pueden permitírselo gracias al blanco tan predominante en general.

Zona de comedor en modo dibujo y sin renderizar.

Imagen renderizada del comedor.

A mano derecha nos encontramos con el comedor. Escogí la mesa INGATORP de Ikea, en color blanco y que entona perfectamente con el estilo. Le acompañan cuatro sillas de modelos diferentes pero siempre acorde con la mesa. Son la silla NORRARYDINGOLF y la IKEA PS 2012, las tres de Ikea. Excepto una de ellas que es de la biblioteca de Sketchup. Todas son del mismo color que la mesa, además le quise incluír un banco, SIGURD de Ikea en color blanco también, y unos cojines a juego con otros elementos de la cocina (platos y tazas, marcos de fotos). Para hacer esta zona más confortable, puse una alfombra en color ocre, tonalidad similar a la madera de la encimera. La encontré en una tienda francesa de decoración, MAISONS Du Monde, y donde podéis echar un vistazo a su web. El comedor está cerca del fregadero para que a la hora de recoger los platos sea más fácil su acceso y al del lavavajillas.

Imagen del comedor en modo dibujo.

Como decoración he puesto dos cuadros a juego con una estantería debajo con libros. Se me ocurrió que también podría ser un lugar agradable donde pasar un rato leyendo o mientras se prepara la comida en el horno. Otra estantería con dos marcos de foto, un cuadro y un reloj adornan la pared del banco.

Iluminación:

Para ello quería distinguir la lámparas entre una zona y otra. En el comedor he colocado dos lámparas de Ikea HEKTAR, en color negro para dar más contraste con el blanco y simulando la forja.

Encima de la isla se encuentra una lámpara hecha con un tronco de madera, a la que están unidas una serie de bombillas y me pareció bastante apropiada. La encontré en westninthvintage.com, una tienda online de lámparas muy exclusivas y artesanales.

Finalmente escogí una última lámpara que ubiqué debajo de la ventana del fregadero, del mismo estilo que la de la isla. Pensé que quizás vendría bien que esta zona estuviera bien alumbrada por las noches, además de las otras lámparas.

No obstante, la cocina en blanco la realicé de esta manera, para poder captar la mayor cantidad de luz natural posible durante el día, sin tener que utilizar la artificial.

En términos generales, tengo que decir que he disfrutado mucho con este diseño. El hecho de trabajar con el blanco, me ha dado libertad a la hora de poder combinarlo con otros colores más llamativos o bien con tonos que se asemejen. Tomé la decisión de cómo iban situadas las cosas teniendo en cuenta el espacio y aprovechándolo al máximo, para poder colocar la isla.

La sensación al entrar en esta estancia es la de una total tranquilidad y calma, donde poder relajarse con la familia y que todo el mundo sea partícipe de la misma.

Espero que os haya gustado este nuevo post y pronto volveré con nuevas ideas y diseños. Y no olvidéis vuestros comentarios como siempre, me pueden ayudar mucho vuestras ideas.

 

 

 

 

 

 

 


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